La leña no sale a subasta

Si esta mañana hay una conversación en la calle, es el precio de la luz. Nuestro sistema de tarificación eléctrica es bastante complejo, pero al igual que sucede con los combustibles que suben con los picos de demanda (antes de la operación salida de vacaciones o en los puentes), la energía eléctrica lo hace cuando las temperaturas se desploman como en estos días, y se hace imposible o casi, no tirar de braseros eléctricos, estufas o radiadores.

No se entiende muy bien que en un país con tantas posibilidades de producción de energías renovables y de aquellas otras que se abastecen de la reutilización de desechos o de las labores de mantenimiento en la naturaleza, como la leña o la biomasa, tenga una energía tan cara y que se encarezca aún más cuando esta es imprescindible.

En Leñas del Sur recomendamos a nuestros clientes realizar sus pedidos con anticipación para que la leña se encuentre en estado óptimo de secado y que en ningún momento estén desabastecidos. Cuando tenemos leña bien conservada o esta es muy dura como la de encina, no debemos tener ninguna preocupación si se nos queda un sobrante en el leñero. La madera va a arder y tener el mismo poder calorífico, incluso pasados varios años.

En Leñas del Sur hemos almacenado leña durante todo el año para intentar cubrir las necesidades de nuestros clientes y tener un remanente extra; pero desde luego no subiremos los precios de la leña aprovechándonos del frío.

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